Según el informe sobre Desarrollo Humano (2003), elaborado por el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD), el sida, el hambre, el difícil acceso a los recursos naturales, a la educación y a la sanidad han aumentado considerablemente en esta última década. Muchos países no salen de la miseria y otros la acrecientan. Las cifras resultan demoledoras. La situación de extrema pobreza ha aumentado en 28 millones de personas, la media de ingresos ha disminuido en 54 países, la mayoría de América Latina, Caribe y África. Alrededor de 1100 millones de personas viven con menos de 2$ diarios. Cerca de 10 millones de niños mueren cada año por enfermedades prevenibles. Medio millón de mujeres pierden la vida durante el embarazo o el parto. En el campo de la educación, marco principal de la acción de FUNCAL, se han alcanzado grandes progresos a escala mundial. Pero, paradójicamente, nunca fueron tan grandes las diferencias entre el Norte y el Sur. Las estimaciones de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia (UNESCO) advierten que existen más de 870 millones de personas analfabetas y 113 millones de niños y niñas siguen sin poder acudir a la escuela. Estas elocuentes cifras movieron a las Naciones Unidas para nombrar a los próximos diez años como la “ Década de la Alfabetización”. Nils Kastberg , Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, afirmó: “ La deuda más urgente que es preciso pagar en América Latina no es su deuda exterior, es la deuda social que hay que abonar a la niñez, particularmente la niñez indígena. Invertir hoy en día en los niños y niñas indígenas-en su salud, nutrición, educación y participación- es la manera mejor y más efectiva de comenzar a pagar esta deuda y de poner en marcha el desarrollo sostenible”. Ante este difícil escenario, donde las desigualdades aumentan y la pobreza inunda las esperanzas de los más necesitados, todos los que integramos la Fundación Carlos Laborde (FUNCAL) trabajamos intensamente para poder realizar los sueños de los que se ven inmersos en una espiral sin retorno y donde la ilusión de vivir se transforma en un sufrimiento constante por salir adelante. . |